jueves, 30 de diciembre de 2010

A esos...., Valientes.

A esos individuos........, que se sienten envalentonados, superiores, con derecho a decidir sobre vidas ajenas.

Esos, que usan su fuerza natural, sobre las más débiles e indefensos, frustrados que imponen sus deseos a golpes, de las que saben que solo harán recibirlos.

¡Qué fuertes!, ¡Qué valientes!. ¡Cuanta prepotencia!. ¡Qué guerra más fácil!.

A esos, que encubren sus personalidades ante los demás, fuera de sus casas, desatando sus más miserables instintos, contra mujeres y niños indefensos, que solo alzan sus brazos, para amortiguar la rabia del golpe, hasta quedar vencidas por el dolor físico y del corazón, por no querer comprender la situación de un malquerer.

¡Qué orgulloso ha de sentirse de su poderío!, ¡cómo domina a quien no le devuelve lo que recibe, en patente desventaja!.
Le basta una botella, o dos, o tres, de alcohol con su sabor predilecto a su bolsillo, a veces al ajeno, y armarse de valiente coraje para descargar sus frustraciones y delirios, con quienes le soportan inmerecidamente,  porque no valen para hacer o ser, lo que no son, ingratos estúpidos.  

A esos, que demuestran su valentía, con los rostros cubiertos, por la vergüenza que supondría, el ser reconocidos y descubiertos de sus hechos, y no sentir el pudor que desbataría sus fechorías  ¡Qué valentía!, ¡Cuanta osadía y destreza!.

A esos, que necesitan el apoyo y compañía de iguales, para manifestar su poder depredador, sobre personas en una sociedad pacífica, ¡Qué valientes, con armas ante quienes no las tienen!, cogiendo por sorpresa y a traición, matando. ¡Cuánto botín!  para conseguir facilmente, por ideales
despreciados, ¡Qué bravura!, para lo que no encaja en ningún sitio, ¡Valiente labor....!.

Y qué decir de esos, que se sienten henchidos de fortaleza, ante presas privadas de salud, por vejez, o por discapacidad........, qué decir de proezas tan sublimes....

Es fácil, ceder a la cólera y al obstinamiento, ante la incapacidad de hacer valer sus pensamientos y pretensiones, sin aceptar la razón que pueda cambiarlas.

Nuestra sociedad les dice a esos..... valientes:  Miserables despreciables, animales indignos de vuestro sitio en ella, sin rebajarnos a vuestra estupidez, de levantar nuestras manos empuñando maldad, imaginar si podríamos barreros a palos entre todos, privándoos de lo que priváis. Vivís entre pacíficos que detestamos las vejaciones al prójimo, lo que os sirve de provecho temporal, recibiendo el repudio de todos los que amamos la vida y respetamos la ajena, no nos acobardais, no nos escondemos de vosotros, os damos la cara aunque nos la magulléis, para recibir lo único que os podemos dar, ojos de desprecio y manos acusatorias, para apartaros de nuestras vidas, no tenéis sitio en nuestra sociedad.      


El dicho de un Sabio:

"La inteligencia criminal siempre asesina la inocencia animal".


2 comentarios:

  1. Y a éstos, también podrían prohibirlos. Y no, emperrarse durante un tiempo preciosísimo, en discernir que terroristas fueron los del 11-M. ¿Que más daba? Todos los terroristas, son iguales. Pero ¡ahhh! ahí, estaban -por la enorme estupidez de este pueblo- las elecciones que venían. O sea, que si fueron "los de casa" todo iba bien. Pero como eran los talibanes, pues entonces... ¡había que cambiar de gobierno! ¿Se puede ser más idiota? ¿Alguien cree aún, que cualquier atentado terrorista que se perpetre en nuestro pais, no tiene conexiones con los que ya sabemos? ¡Increible!

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  2. Ni que lo digas, Amigo Julio.
    Estos Sres. lo tienen muy fácil, aprovechándose del individualismo, que tenemos en nuestra sociedad con el pienso, digo y hago, como quiero, ¿qué más les da, lo que nos preocupe o nos afecte?, saben que a nada que digan, se monta el circo mediatico, hasta que pase a ser otra noticia, es cuestión de va y biene, siempre, de cualquier gilipoyas que diga algo, por disparate que sea, tendrá adeptos incondicionales para defenderlos, es la absurdez de la absurdez.

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